Los grandes mitos de la nutrición
La nutrición es un tema en tendencia, pero por desgracia está lleno de mitos y malentendidos. Con la cantidad de información disponible en Internet, redes sociales y los comentarios de influencers/gurús, es fácil sentirse abrumado y confundido sobre qué es realmente saludable. Y, aunque algunos de ellos se respaldan en la ciencia para afirmar sus creencias, para entender un artículo científico hay que tener espíritu crítico y saber de ciencia, no leer solo las conclusiones.
En este artículo, nos proponemos desmitificar algunas creencias populares sobre la nutrición. Abordaremos desde las falsas promesas de las dietas «milagrosas» hasta los mitos sobre el consumo de ciertos alimentos.
¡Es hora de descubrir la verdad detrás de la comida que ponemos en nuestros platos!
9 grandes mitos de la nutrición
- «Comer de noche engorda«. Ya lo decía el refrán, «desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo». La realidad es que lo que más importa es el total de calorías consumidas durante el día, no tanto el momento en que se ingieren.
- «Los carbohidratos son malos«. Se suele culpar alegremente a los carbohidratos del aumento de peso y de causar enfermedades como la diabetes o la obesidad, pero esta afirmación es muy simplista. Los carbohidratos son una fuente energética más, pero debemos priorizar el consumo de carbohidratos complejos (como granos enteros, frutas y verduras) en vez de carbohidratos simples (como azúcares refinados y productos procesados) y, en segundo lugar, tenemos que usar esa energía para algo, ¿no? La clave es movernos.
- «Compro productos light porque la grasa engorda«. Es cierto que las grasas aportan más calorías por gramo que los carbohidratos y las proteínas, pero no por ello son malas. Las grasas saludables, como las que se encuentran en el aguacate, las nueces y el aceite de oliva, son esenciales para una dieta equilibrada y una buena salud inmunitaria por ejemplo, además que en una pauta dietética de pérdida de peso aportan un componente de saciedad muy importante.
- «Yo no uso azúcar blanco, uso azúcar moreno o panela«. Sorpresa, sorpresa… es lo mismo pero de color marrón. Todo el azúcar que se añada a la comida se debe limitar en la medida de lo posible. Es un cambio pequeño pero clave para un estilo de vida saludable.
- «El desayuno es la comida más importante del día«. Pues eso tampoco es cierto y depende mucho de cada persona. Habrá quien se despierte con un hambre descomunal y a quien no le entre nada hasta el mediodía o la hora de comer. Lo más importante es aprender a escuchar a nuestro cuerpo y respetarlo.
- «Oye y ¿qué suplemento me tomo para esto o para lo otro?«. En ciertos casos, los suplementos pueden ser útiles para ayudar a cubrir alguna deficiencia. Repito, AYUDAR. Un suplemento no puede reemplazar una dieta equilibrada. No vale tomarse un multivitamínico y no tocar las verduras ni con un palo. De la misma forma que no es lo mismo tomarse una naranja que beberse una Fanta.
- «El agua con limón en ayunas quema grasa«. Quizás pienses que hace el mismo efecto que echar quitagrasas en la vitrocerámica, pero siento decirte que no funciona así. Tómalo si te gusta como bebida refrescante, pero no quema grasa. Para perder grasa hay que conseguir un déficit calórico y obligar al cuerpo a tirar de las reservas energéticas para funcionar.
- «Yo me hago un batido detox por las mañanas, con espinacas, manzana, pepino, etc.«. Desde luego, el márketing ha llegado lejos con lo de «detox». Lo cierto es que tú y yo tenemos unos buenos riñones y un buen hígado que ya se encargan de detoxificar lo que tienen que detoxificar. Así que puedes dejar de tomarte esos batidos verdes que saben a césped, de nada.
- «Yo no tomo gluten porque es malísimo, provoca inflamación y malestar y muchas cosas«. Bueno, si eres celíaco o tienes sensibilidad al gluten no celíaca sí, el gluten es malo para ti. Para el resto de personas no hay razón para evitarlo y muchísimo menos sustituirlo por ultraprocesados sin gluten pensando que son saludables.
Me repito más que el ajo, pero los elementos claves, los cimientos para vivir con salud son 4: dieta saludable, ejercicio y actividad física, salud mental y descanso. En resumen, es importante basar las decisiones alimentarias en información científica y no en mitos populares; consultar a un nutricionista o dietista registrado es una buena manera de obtener consejos personalizados y basados en evidencia.
¡Yo estaré encantada de ayudarte!
